MÓNICA Y EL TEPT

 

Buenos días a todos/as! En esta décimo sexta entrada de mi blog vamos a hablar sobre el Trastorno de estrés postraumático.

En primer lugar he elegido este trastorno por que cuando has tenido alguna enfermedad que ponía en riesgo serio la continuidad de tu vida puedes más fácilmente sentirte identificada con este trastorno.



El trastorno de estrés postraumático en adultos, adolescentes y niños mayores de 6 años puede desencadenarse de las siguientes maneras por la exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza, en una (o más) de las formas siguientes:

1.       Experiencia directa del suceso traumático.

2.       Presencia directa del suceso ocurrido a otros.

3.       Conocimiento de que el suceso traumático ha ocurrido a un familiar próximo o a un amigo íntimo. En los casos de amenaza o realidad de muerte de un familiar o amigo, el suceso ha de haber sido violento o accidental.

4.       Exposición repetida o extrema a detalles repulsivos del suceso traumático (p. ej., socorristas que recogen restos humanos; policías repetidamente expuestos a detalles del maltrato infantil).

 

Los síntomas de intrusión siguientes asociados al suceso traumático, que comienza después del suceso traumático:

1.       Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del suceso traumático.

En los niños mayores de 6 años, se pueden producir juegos repetitivos en los que se expresen temas o aspectos del suceso traumático.

2.        Sueños angustiosos recurrentes en los que el contenido y/o el afecto del sueño    está relacionado con el suceso traumático.

En los niños, pueden existir sueños aterradores sin contenido reconocible.

3.        Reacciones disociativas (p. ej., escenas retrospectivas) en las que el sujeto siente o actúa como si se repitiera el suceso traumático. (Estas reacciones se pueden producir de forma continua, y la expresión más extrema es una pérdida completa de conciencia del entorno presente.)

a.        Despersonalización: Experiencia persistente o recurrente de un sentimiento de desapego y como si uno mismo fuera un observador externo del propio proceso mental o corporal (p. ej., como si se soñara; sentido de irrealidad de uno mismo o del propio cuerpo, o de que el tiempo pasa despacio).

b.       Desrealización: Experiencia persistente o recurrente de irrealidad del entorno (p. ej., el mundo alrededor del individuo se experimenta como irreal, como en un sueño, distante o distorsionado).

En los niños, la representación específica del trauma puede tener lugar en el juego.

4.        Malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso traumático.

5.       Reacciones fisiológicas intensas a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso traumático.

Evitación persistente de estímulos asociados al suceso traumático, que comienza tras el suceso traumático, como se pone de manifiesto por una o las dos características siguientes:

1.         Evitación o esfuerzos para evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso traumático.

2.         Evitación o esfuerzos para evitar recordatorios externos (personas, lugares, conversaciones, actividades, objetos, situaciones) que despiertan recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso traumático.

 

Alteraciones negativas cognitivas y del estado de ánimo asociadas al suceso traumático, que comienzan o empeoran después del suceso traumático, como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

1.         Incapacidad de recordar un aspecto importante del suceso traumático (debido típicamente a amnesia disociativa y no a otros factores como una lesión cerebral, alcohol o drogas).

2.         Creencias o expectativas negativas persistentes y exageradas sobre uno mismo, los demás o el mundo (p. ej., “Estoy mal,” “No puedo confiar en nadie,” “El mundo es muy peligroso,”“Tengo los nervios destrozados”).

3.         Percepción distorsionada persistente de la causa o las consecuencias del suceso traumático que hace que el individuo se acuse a sí mismo o a los demás.

4.         Estado emocional negativo persistente (p. ej., miedo, terror, enfado, culpa o vergüenza).

5.         Disminución importante del interés o la participación en actividades significativas.

6.         Sentimiento de desapego o extrañamiento de los demás.

7.         Incapacidad persistente de experimentar emociones positivas (p. ej., felicidad, satisfacción o sentimientos amorosos).

Alteración importante de la alerta y reactividad asociada al suceso traumático, que comienza o empeora después del suceso traumático, como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

1.         Comportamiento irritable y arrebatos de furia (con poca o ninguna provocación) que se expresan típicamente como agresión verbal o física contra personas u objetos.

2.         Comportamiento imprudente o autodestructivo.

3.         Hipervigilancia.

4.         Respuesta de sobresalto exagerada.

5.         Problemas de concentración.

6.         Alteración del sueño (p. ej., dificultad para conciliar o continuar el sueño, o sueño inquieto).

 

Estas alteraciones no afectan a nivel anatómico, pero sí a nivel funcional y para llevar una vida plena puesto que este malestar causa un significativo deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento. El sufrimiento y los síntomas padecido por las personas que sufren este cuadro pueden ser de gran intensidad. Esto los lleva en muchas ocasiones a utilizar diferentes medios para mitigar su padecimiento. Es así como el uso y abuso de alcohol y drogas (tanto legales como ilegales) puede convertirse fácilmente es un problema para estas personas. Se vuelve difícil para estos pacientes mantener sus rutinas y obligaciones, dificultando esto tanto su vida tanto laboral como personal.

Quienes han vivido estas situaciones alientan la esperanza de que la mejoría del malestar llegará por si sola. Suelen confiar en el poder del “paso del tiempo” como solución a su padecer. Pero el alivio, cuando se ha desarrollado un TEPT, no llega espontáneamente del modo mencionado anteriormente. El TEPT requiere una metodología de tratamiento farmacológico y psicoterapéutico específico, dirigido a recordar y trabajar sobre el evento traumático y las perturbaciones consecuentes. Actualmente contamos tanto con fármacos como con técnicas psicoterapéuticas (terapia cognitivo conductual) puntuales para el abordaje de esta problemática. Es de vital importancia que la consulta se haga cuanto antes. Esto disminuye el sufrimiento de la personas y favorece su rápida recuperación.

La forma más habitual de tratar este trastorno es mediante un psiquiatra, no obstante, hay asociaciones que te pueden ayudar como la Sociedad Española de Especialistas en EstrésPostraumático  y la Asociación Ayuda. También te pueden ayudar o escuchar algunas asociaciones como Psicólogos sin fronteras  y el teléfono gratuito de la Asociación Española contra el cáncer. 

Como conclusión, lo más importante es reconocer lo antes posible que padeces este trastorno y ponerte en manos de un especialista, de esta manera disminuyes el sufrimiento y aceleras el proceso de superación y por tanto la recuperación.

 

Os dejo también este link a un vídeo donde lo explica de manera clara



Muchas gracias por leerme!

  

Fuentes:

 

Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5 https://www.eafit.edu.co/ninos/reddelaspreguntas/Documents/dsm-v-guia-consulta-manual-diagnostico-estadistico-trastornos-mentales.pdf

Asociación Ayuda https://www.asociacionayuda.org/tept-trastorno-por-estres-postraumatico.html

Comentarios

  1. Hola Mónica! Un post muy interesante. Realmente me parece un trastorno muy doloroso ya no por la causa que lo desencadena sino porque me da la impresión de que no es tan fácil reconocerlo y que , como tú dices, se tiende a querer creer que, con el paso del tiempo , desaparece solo lo cual solo hace que alargar el sufrimiento

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

MÓNICA Y SU CABALLO DE TROYA

MÓNICA Y LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

MÓNICA Y AQUELLOS MARAVILLOSOS BLOGS